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Existen informes que afirman que la prostitución existía en el Incanato. Si bien no se tiene claro cuáles fueron los motivos, se supone que las mujeres dedicadas a esto (pamparuna: persona o mujer de plaza, mujer pública) fueron primero sancionadas. Por algún motivo desconocido se les quitó de la distribución de tierras y productos, lo cual las llevó a padecer penurias y no les quedó más que dedicarse a la prostitución para poder sobrevivir.
Lora menciona que Garcilazo de la Vega, en su obra Los Comentarios Reales, refiere también que en el Incanato hubo prostitutas, llamadas “papaganas”, debido a “las migraciones internas obligatorias y a la desigualdad social y de poder que esto generaba”.
Con la conquista, la prostitución se incrementó. Se dieron condiciones por las cuales las mujeres indígenas se involucraron en la prostitución o fueron forzadas a hacerlo. Las mujeres indígenas fueron en muchos casos violadas, y dado que la honra de una mujer radicaba en su actividad sexual, eran sancionadas socialmente. Ya nadie las buscaría para casarse o tener una relación estable, lo cual les permitiría tener acceso a una vida con mayores posibilidades económicas en base a la dependencia de su pareja.
Asimismo, la muerte de hombres indígenas durante la conquista contribuyó más al deterioro de la economía de las mujeres. Pero todo esto se sumó a la gran demanda de los españoles por prostitutas, lo cual se fue incrementado con el crecimiento de las ciudades: “La sociedad colonial trajo la naturaleza urbana de la prostitución”.
En la colonia, el Virrey Toledo establece que la prostitución en Lima se debía circunscribir a la calle Las Barraganas. Incluso por eso se les denominaba con el mismo nombre a quienes se prostituían.
Ya en la República, las mujeres dedicadas a la prostitución se ubicaban en las márgenes del río Rímac, en la calle de los Patos en Callejón Romero. Durante la gestión presidencial de Augusto B. Leguía, las prostitutas se situaban frente al Palacio de Gobierno, por lo cual este presidente pidió que se legislara sobre el tema, y designó a Monseñor Dávalos y Lissón, Obispo de Lima.
Monseñor censó a 120 meretrices y elaboró en 1911 lo que ahora se conoce como “Licencias Especiales”, las cuales han ido teniendo modificaciones a través del tiempo.
En 1910 se dio la primera reglamentación y se observó un incremento notable de la prostitución.
El número de prostitutas mencionado por Dávalos y Lissón, en comparación con otras ciudades de América Latina, era reducido, frente a lo cual Bracamonte lo interpreta como “una cifra conservadora debido a la tardía imposición de la reglamentación que obligaba a estas mujeres a registrarse ante las autoridades a fin de ejercer el oficio de prostitutas.
Consideran que esta actividad se vio afectada por la pobreza como consecuencia de la guerra con Chile, ya que en 1914 -1915, después de la reglamentación, el número de mujeres inscriptas en la actividad prostibularia era de 588, y en una década había aumentado considerablemente.
Además, Lora refiere que en 1925 hubo una atracción por las chilenas, dándose por primera vez el tráfico de mujeres. Se les llamaba “chilenas”, un modo de estigmatizar lo chileno como vergonzoso.
Bracamonte refiere que a inicios del siglo XX Lima tenía tres categorías de prostíbulos: “los de clase ínfima, ubicados en el Callejón de Romero, Colchoneras, Alguacil, Tajamar, Huarapo, Acho y Chivato; los de clase mediana, ubicados en los lugares de Salud, Huevo, Acequia Alta, Panteoncito, Puerta falsa del teatro, Mandamientos y el jirón Amazonas; y los de clase superior, ubicados en los lugares de Los Patos, Comesebo, Orejuelas, San Sebastián, Barranquita, Juan Simón, Naranjos, Penitencia y Moserrate”.
Además de estos locales, también existían otro tipo de burdeles donde se consumía alcohol, música y baile. La prostitución iba adquiriendo importancia, lo cual también afectaba la subjetividad de los demás habitantes.
La presencia de la prostitución llevó sobre todo a las clases altas a exacerbar sus temores y establecer límites que diferenciaran a las mujeres prostitutas de las mujeres buenas (madres, esposas, hijas). Se puso énfasis en el honor y la decencia femenina, para que éstas fueran visibles públicamente y no fueran confundidas con la imagen de prostitutas.
Esto se traduce en “actitudes, comportamientos, formas de expresión” que eran inculcados en las familias, para demostrar su honorabilidad en cada una de sus acciones.
Con todo esto, un espacio que fue invadido fue el lecho conyugal, lo cual influyó en la sexualidad de las mujeres y las relaciones con los hombres: las “mujeres decentes” no podían manifestar sus deseos por ser ello manifestación de las “prostitutas”.
Bracamonte cita al Dr. F. Merkel: “La práctica demuestra, como lo ha demostrado siempre, que el matrimonio no satisface las aspiraciones de todos los hombres que se han casado y casan. No hacemos referencia a las infidelidades, [...] sino queremos hacer recordar que existen psicopatías sexuales, muy largas de enumerar, a la satisfacción de las cuales ni una mujer se prestaría, ni el marido, que debe ser considerado como enfermo, sería capaz de exigir a su consorte, a la que respeta y quiere como a digna compañera y madre ejemplar de sus hijos. Y así se encuentra ya, desde tiempo inmemorial, un grupo social de mujeres destinadas a este objeto: llenar el vacío que para algunos hombres deja el matrimonio”.
Asimismo, los temores en las familias empobrecidas aumentaban porque las mujeres jóvenes podían ver a la prostitución como una alternativa para cubrir sus carencias.
Conforme aumentaba la prostitución, también “resultaba urgente la necesidad de exorcizarla, para lo cual debía ser convocada, satanizada y estigmatizada”.
Los médicos de ese entonces, como autoridades de la ciencia, identificaron a las prostitutas como la fuente de enfermedades venéreas. Vistas como un peligro para los varones jóvenes que podían ser engañados al no decirles las mujeres su verdadero estado de salud. Por otro lado, las prostitutas eran un mal ejemplo para las menores de edad, ya que podían ser inducidas a “caer en las redes del vicio”.
La visión sanitaria era que “el meretricio favorece la difusión de enfermedades venéreas, de las cuales unas dañan al individuo y otras influyen en la descendencia, convirtiéndose en factor de degeneración genésica”.
Esto se convirtió en parte del argumento para la normatividad sobre la prostitución. Mannarelli refiere que entre 1905 y 1910 hubo una alta incidencia de sífilis, más entre negros, después blancos, mestizos, amarillos e indios, y dado que había una “conspiración del silencio” por ser el tema sexual un tabú, la falta de información adecuada exponía a los jóvenes, quienes guiados “por sus necesidades fisiológicas y satisfacciones morales” encontraban en la prostitución una “fuente pródiga” para satisfacerse.
Se reconocían estas “necesidades fisiológicas” del varón como un imperioso impulso, el cual encontraba en el “amor reglamentado”, la prostitución, un medio para satisfacer ese apetito sexual.
De una u otra manera, se justificaba la existencia de la prostitución a favor de los varones, y se cuestionaban las acciones de las mujeres involucradas en prostitución, estableciéndose incluso una clasificación de causas, a saber: “intrínsecas: temperamento lúbrico, perversión precoz y falta de educación y extrínsecas: mala educación, insuficiencia de salarios, atractivo del placer y lujo, desaparición de los principios religiosos, descenso del nivel moral, seducción, primer desliz, reprobación social, influencia de libros y figuras obscenas, abandono del amante, etc. Como causas de orden social se mencionan: condición del domicilio, ambiente familiar, medios de subsistencia individual y de la familia, etc.”
Asimismo, ya se reconocía la existencia de prostitución clandestina, esto es, la que es
ejercida por mujeres en algunos casos en sus casas o en algún local, o las que se pasean por las calles y plazas.
En 1935, la “Liga Nacional de Higiene y Profilaxia” empieza a luchar por la represión de la prostitución; se dan posturas a favor del abolicionismo y en contra de la reglamentación, como también quienes consideran que la reglamentación es lo que permitirá manejar los problemas de salud suscitados por ese grupo de mujeres.
En 1936, se organiza el Comité Abolicionista Peruano.
En 1949, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprueba el texto de un Convenio cuyo primer considerando dice: “La prostitución y el mal que la acompaña, la trata de personas para fines de prostitución, son incompatibles con la dignidad y el valor de la persona humana y ponen en peligro el bienestar del individuo y de la comunidad”. La Asamblea invita a los países a tomar medidas legislativas abolicionistas.
En 1956 se dan normas sobre la inspección y carnetización dictadas y ejecutadas por el Ministerio de Salud. Esto implicaba el control sanitario de las mujeres en prostitución cada 15 días.
En 1957, diecinueve países ratifican el Convenio de 1949; el Perú persiste con el régimen reglamentarista. Se aprueba el nuevo reglamento de Licencias Especiales de Policía, considerándose la prostitución entre las actividades incluidas en dicho reglamento.
La Asociación Peruana de Higiene lanza un comunicado a la ciudadanía, y a fines de 1957 se expide un Decreto Supremo: una declaración en pro de la abolición.
En 1967 se constituye una nueva Comisión para estudiar el problema, que presenta un informe sobre la situación de la prostitución, donde en base al estudio de casos de mujeres involucradas en prostitución plantean algunas recomendaciones teniendo en cuenta el objetivo con el que fue convocada: “disponer medidas que prevengan la prostitución y aseguren la debida recuperación de quienes han incurrido en ella”, siendo entre otras el reconocimiento de la presencia de menores, las diferencias con las que se considera a la mujer frente al hombre que la prostituye, la existencia de grupos interesados en mantenerla y la desorientación de la opinión pública que juzga la prostitución legítima pero desprecia y condena a la prostitución.
Además este informe señala algunas medidas dentro de la Rehabilitación, Prevención y lo Legal. Mayormente, estas medidas apuntan a la mujer que se prostituye, planteando su reclusión y tratamiento, al mismo tiempo que enfatizan las redadas para quienes no tienen licencia. Aluden tangencialmente a la demanda.
Entre 1972 y 1983 se dieron 4 modificaciones a las licencias especiales.
En 1985 se designa a las Municipalidades para ejercer el control de la prostitución, que hasta ese entonces estaba a cargo del Ministerio del Interior, quienes estipulan una serie de requisitos, dentro de un reglamento, para el funcionamiento de locales.
Mientras tanto, a partir de 1990 la prostitución clandestina aumenta considerablemente en las calles del centro de Lima.
En 1993 se deroga este reglamento y se emiten ordenanzas municipales que establecen multas y sanciones a los locales que no tengan licencia. Asimismo, se dieron normas municipales que planteaban la obligatoriedad de exámenes médicos.
Entre 1995 y 1998 se enfatiza nuevamente que las prostitutas son un foco infeccioso. Por este motivo las mujeres eran detenidas, llevadas a centros de salud y, en caso de que se encontraran infectadas con alguna ETS, eran encarceladas por delito contra la salud pública.
A finales de esa década se calculaba que alrededor de 12.000 prostitutas estaban ofreciendo sus servicios en el Centro Histórico de Lima. El 20% estaban comprendidas entre los 13 y 17 años, si bien entidades gubernamentales hablan de cifras mucho mayores, planteando que 75.000 mujeres se dedican a la prostitución en la ciudad de Lima, no pudiendo dar cifras exactas sobre las que se encuentran en prostitución clandestina.
Paralelamente al incremento de mujeres, desde 1992 se ha dado una proliferación de hostales, cines pornográficos, discotecas, etc.
Asimismo surgen medios de difusión de la oferta de servicios sexuales. Los medios de comunicación juegan un rol importante; los diarios mantienen secciones específicas donde se ofrecen estos servicios; también hay espacios televisivos y páginas web donde se ofertan incluso a niños, niñas y adolescentes. La pornografía como antesala de la oferta de servicios sexuales ha ido también incrementándose.
Por otro lado, con el surgimiento del VIH/SIDA, en los años 80 las mujeres en prostitución fueron objeto de diferentes investigaciones relacionadas con la incidencia o prevalencia de ETS.
Se ha observado que en los últimos años se ha incrementado el número de niños, niñas y adolescentes explotados sexualmente. Esto ha originado una mayor movilización de recursos en un abordaje de esa población. Sin embargo, no se trabaja con la demanda y quienes lucran con la explotación: es un extraordinario negocio.
En el 2004 se promulgó la ley 28.251, que sanciona al usuario de mujeres cuyas edades estén comprendidas entre los 14 y 17 años, lo cual era un gran vacío legal.
Las investigaciones sobre el tema de prostitución se iniciaron desde un punto de vista biomédico. Sin embargo, en los últimos años se está intentando un enfoque psicosocial, aunque siempre enfatizando la visión de la mujer que se prostituye y no la de la presencia del cliente.
La prostitución callejera está entendida como la comprendida por mujeres, niños, niñas y adolescentes de estratos socio-económicos con menos recursos. Al ejercerse en la calle y en locales que no cuentan con licencia, quienes ofrecen estos servicios son blanco de mayor estigma y persecución, siendo objeto de mayor violencia y abuso de autoridad.
Esta modalidad de prostitución es la más perseguida por acciones dirigidas por la Municipalidad. Preocupada porque no pagan tributos, argumenta que las prostitutas atentan contra la seguridad de los usuarios al no estar registradas y no contar con control médico.
En los últimos años, las mujeres involucradas en prostitución, denominadas trabajadoras sexuales, se agrupan en asociaciones. Tal es el caso del Perú donde surge la Asociación de Trabajadoras Sexuales Miluska y Dignidad. Esta asociación argumenta su organización en aras de defender sus derechos, contra la violencia y a favor de la protección de su salud.
Trapasso sostiene que “la defensa de las mujeres denominadas trabajadoras sexuales es una medida de corto plazo puesto que no cambia o modifica las relaciones de dominación y subordinación entre el cliente y la persona proveedora de sexo. La defensa de los derechos de las mujeres que ejercen la prostitución no cambia el hecho de que los hombres compran el cuerpo de la mujer. Si creemos que toda mujer es dueña de su propio cuerpo y tiene el derecho de vivir su sexualidad dentro de relaciones de mutualidad, respeto y justicia, entonces la prostitución y el tráfico de mujeres son totalmente inaceptables. Mas bien, estando convencidas de que los derechos sexuales son elemento fundamental de los derechos humanos, entonces toda manifestación de explotación sexual tendría que ser desterrada”.
Esto ha llevado a algunas entidades estatales y privadas a participar de eventos donde el tema a discutir es los derechos de estas mujeres, sin darse cuenta de que están luchando por la institucionalización de la prostitución, que atenta contra ellas mismas y responde a la gran demanda.
Paralelamente se están dando propuestas para la creación de “zonas rosas”, que parten desde algunas autoridades, en un intento por controlar la presencia de mujeres en las calles y argumentando que eso permitiría resguardar la seguridad del usuario.
La concepción de la prostitución es sesgada y por ello los diferentes abordajes responden a los estereotipos y mitos que se han mantenido a través de la historia del país.
(Fuente: ¿Mercancía sexual?: Cómo Hemos Creado la Demanda para la Explotación Sexual Comercial de Niños, Niñas y Adolescentes en el Perú una Investigación de IDEIF – Instituto de Estudios para la Infancia y la Familia (Iquitos), CODENI (Cusco), REDES (Huancayo), Movimiento El Pozo (Lima) con la colaboración de ECPAT International, Noviembre 2005)Ilustración: "Yacuruna", 2004 de Danna d'Coz
¿Qué es la Menopausia?
~ La menopausia se refiere al último período o regla; es el cese definitivo de la menstruación como resultado de la pérdida del funcionamiento de los ovarios. También se usa el término climaterio, que es más amplio y abarca el período inmediatamente anterior y posterior a la menopausia.
~ El climaterio comprende los años de transición entre la vida reproductiva o fértil, y la no reproductiva. Se estima que puede durar entre diez y quince años. Durante esta etapa, la función ovárica y la producción de hormonas disminuye, y el cuerpo debe adaptarse a los cambios que se producen. En el climaterio se pueden distinguir varias fases:
• Premenopausia: es el tiempo que precede a la menopausia o última menstruación, caracterizado por irregularidades en la menstruación o regla.
• Posmenopausia: después de un año de amenorrea o sin reglas, hablamos de posmenopausia.
La menopausia es un fenómeno universal, pero la influencia de la sociedad en la que se vive, hace que se pueda percibir de forma distinta.
~ Así, en las sociedades en las que se valora la belleza y la juventud, para algunas mujeres la menopausia puede representar el final de su feminidad y el principio del envejecimiento.
~ Sin embargo, en otras culturas, en las que la madurez se valora extraordinariamente, o con la edad se adquiere un papel más importante en la familia o la sociedad, la menopausia no se percibe como algo negativo.
Los cambios hormonales
~ Durante la etapa reproductiva o fértil, el ciclo menstrual es controlado por hormonas, que se producen en unas glándulas situadas en el cerebro (hipotálamo e hipófisis) y también en el ovario. Este mecanismo tiene como fin producir la ovulación.
~ Este circuito hipotálamo-hipófisis-ovarios controla el ciclo de la ovulación y de la menstruación.
~ A medida que se acerca la menopausia, el número de óvulos se agota y los ovarios dejan de responder a los estímulos del hipotálamo y de la hipófisis y este tiene dos consecuencias:
• Disminuir de forma importante la producción de hormonas femeninas (estrógenos y progesterona).
• Se produce la interrupción gradual de la ovulación y, posteriormente, su cese definitivo.
~ El reajuste hormonal suele ocurrir de forma gradual y comienza varios años antes de que desaparezca la regla de forma definitiva.
La edad de la Menopausia
~ En España la edad media se sitúa en 47 años. Entre los 45 y los 55 años la mayoría de las mujeres llegan a la menopausia.
Antes de los 40 años se habla de menopausia precoz.
Después de los 55 se considera menopausia tardía.
~ Actualmente, resulta imposible saber cuando se producirá, ya que no se conocen los mecanismos que intervienen en la interrupción de la función ovárica. Los estudios realizados para investigar los factores que influyen en la edad de la menopausia dan a menudo resultados contradictorios.
~ Así, la edad de la primera menstruación, la utilización de la píldora, el número de hijos, la talla o el peso, son factores que parecen no influir en la edad de la menopausia. Las mujeres fumadoras, sin embargo, experimentan la menopausia antes que las no fumadoras.
~ La menopausia precoz está causada, principalmente, por la extirpación quirúrgica de los ovarios, también por algunos tratamientos, como la radioterapia o la quimioterapia. Con mucha menos frecuencia su causa es hereditaria.
Cambios en la regla
~ Durante la menopausia es difícil saber si la regla que se acaba de tener será la última. En general, la mayoría de las mujeres experimentarán modificaciones en los ciclos menstruales, de acuerdo a los siguientes patrones:
FINALIZACION REPENTINA Y BRUSCA:
Es el cese de la menstruación de forma definitiva, sin previo aviso. Hasta ese momento la mujer tenía ciclos regulares o periódicos. Esta forma de finalización es poco frecuente, ya que rara vez los ovarios dejan de funcionar de forma brusca.
FINALIZACIÓN GRADUAL:
Es la forma más frecuente. Disminuye progresivamente la cantidad de flujo menstrual y su duración. Los períodos se vuelven más cortos y menos frecuentes.
También, se puede producir alguna falta, hasta que la menstruación cesa definitivamente.
Con esta forma de experimentar la menopausia, los síntomas son, en general, leves, ya que los ovarios continúan produciendo estrógenos en pequeñas cantidades.
FINALIZACIÓN IRREGULAR:
Al principio el flujo menstrual puede ser abundante, después más ligero o incluso alternándose menstruaciones abundantes con otras insignificantes. El número de días entre regla y regla puede aumentar o disminuir. Después de algunos meses sin menstruación la regla se presenta de nuevo.
La menopausia se confirma tras un año de amenorrea o sin regla.
Durante la premenopausia y hasta un año después de la última regla se debe seguir utilizando un método anticonceptivo. Síntomas relacionados directamente co la Menopausia
~ En aquellas mujeres en las que los cambios hormonales se han producido gradualmente, los signos son más ligeros o leves que en las que experimentan subidas o bajadas bruscas en las hormonas.
~ Al climaterio se le atribuyen numerosos síntomas, a menudo subjetivos.
Esta etapa coincide, frecuentemente, con cambios en la vida de las mujeres; puede necesitarse un ajuste conyugal, la preocupación por los/as hijos/as, aumentan las responsabilidades hacia los padres ancianos.
~ Estas situaciones influyen poco en los sofocos o calores que con frecuencia aparecen en el climaterio, pero pueden influir en los cambios psíquicos (ansiedad, miedo a envejecer…). Estas alteraciones psíquicas no son específicas de la menopausia, sino de situaciones o circunstancias que con frecuencia se dan en esa etapa.
~ Además de las irregularidades en el ciclo menstrual, los principales signos de la menopausia son los sofocos o calores, la sudoración nocturna y también en algunas mujeres la sequedad vaginal que puede resultar molesta en las relaciones sexuales. Los sofocos o calores y sudores
~ Se trata de una sensación de calor que recorre todo el cuerpo, pero que afecta más a cuello, cara y cabeza. Su duración es muy variable, de 30 segundos a 2 minutos y puede terminar con un sudor frío.
La frecuencia varia de una mujer a otra, oscilando desde unos pocos al mes a varios en una hora.
~ Para muchas mujeres es solo una sensación de calor transitoria, en cambio para otras puede suponer una molestia considerable o incluso un verdadero obstáculo para su vida social o profesional.
~ Aún cuando sean intensos, no son peligrosos y son una manifestación del organismo para adaptarse a los cambios hormonales que se producen. Cuando aparecen por la noche se pueden acompañar de sudores y trastornos del sueño.
~ El estrés, una emoción o la temperatura ambiental elevada, a veces, lo provocan o aumentan su intensidad.
~ Aunque el sofoco y el sudor suelen ser molestos, con frecuencia las personas que nos rodean no los perciben.
Como aliviar los sofocos y sudores:
~ Muchas veces, los sofocos están relacionados con alguna situación concreta, identificarla puede ayudar a evitar que se repitan, si se adoptan algunas medidas sencillas.
Procure no utilizar tejidos sintéticos y evite la ropa con cuello alto y/o mangas largas. En invierno no se abrigue demasiado.
Baje la calefacción y ventile bien su dormitorio. En invierno elimine alguna manta.
El tabaco perjudica su salud y además, puede aumentar los sofocos. Si fuma, es un buen momento para dejar de fumar.
Algunas bebidas (café, alcohol, bebidas de cola…) y también algunos alimentos (platos azucarados, salados, las sopas calientes….) pueden provocarlos. Beba zumos de naranja, limón o pomelo.
Las mujeres que hacen ejercicio regularmente suelen tener menos sofocos; relajarse disminuye su intensidad.
Tenga a mano un abanico Sequedad vaginal
~ En la menopausia y, sobre todo, después de ésta, pueden aparecer cambios en la vagina, motivados por el descenso de estrógenos. Aparecen, principalmente, cinco o seis años después de la menopausia.
~ Las paredes vaginales se vuelven más delgadas, menos elásticas y pierden parte de su humedad natural. La lubricación vaginal durante las relaciones sexuales también puede disminuir, pero tarda más en manifestarse.
~ También se puede dar con mayor facilidad, incontinencia urinaria, infecciones vaginales o de orina.
~ Las relaciones sexuales con penetración, pueden ser molestas o dolorosas. Pero si se ha tenido una vida sexual activa antes de la menopausia, posiblemente, tendrá menos sequedad después. Además, hay mujeres en las que no aparece.
~ Cuando la sequedad vaginal interfiere en las relaciones sexuales, conviene dedicar más tiempo al juego amoroso, ya que esta medida permite aumentar la lubricación vaginal natural. También puede ser eficaz, el uso de lubricantes desde la vaselina o el aceite de oliva hasta productos específicos que existen en la farmacia. Las caricias y el masaje erótico mejoran la lubricación vaginal.
~ Los ejercicios de Kegel, refuerzan los músculos y por ello actúan contra la incontinencia urinaria y hacen que las relaciones sexuales sean más agradables. Para localizar esta musculatura, trate de cortar el flujo orina cuando esté vaciando la vejiga, notará que los músculos vaginales se contraen. Manténgalos contraídos, cuente hasta cinco y después relájelos.
~ Este ejercicio conviene hacerlos diez veces al día y se puede realizar en cualquier momento. Después de la Menopausia
~ Son trastornos que coinciden con la menopausia, pero que no se consideran específicos de esta. La osteoporosis y la cardiopatía isquémica, son enfermedades que dependen de múltiples factores, siendo la menopausia un factor más y no siempre el de mayor importancia. La osteoporosis
~ La osteoporosis consiste en la perdida de masa ósea. Con la edad la masa ósea disminuye en todas las personas, pero en las mujeres esta disminución es más brusca en los siete o diez años que siguen a la menopausia. Después continua pero de forma más lenta.
~ La consecuencia más grave de la osteoporosis es la fragilidad de los huesos, y por tanto, el riesgo de fracturas, afectando principalmente a las vértebras y a la cadera o cuello de fémur.
~ Se han identificado diversos factores que influyen en la osteoporosis; conocerlos es importante. Hay factores que no podemos evitar como:
• Antecedentes familiares: parece existir una influencia genética en la perdida de masa ósea.
• Diferencias raciales: la raza blanca presenta mayor riesgo.
• Menopausia precoz: ya sea espontanea o inducida por extirpación quirúrgica de los ovarios.
• Delgadez.
• Enfermedades o medicamentos: las mujeres que han padecido artritis reumatoide, diabetes, enfermedad de Cushing o problemas de tiroides, o quienes han recibido tratamiento con corticoesteroides, tienen más riesgo de padecer osteoporosis.
Sin embargo, otros factores si pueden ser evitados:
Dieta pobre en calcio: una alimentación pobre en calcio conduce a una menor masa ósea.
Falta de ejercicio físico: el ejercicio es importante para que aumente la masa ósea.
Tabaquismo, abuso del alcohol y cafeína: estos factores presentan un efecto negativo sobre
la masa ósea.
~ El tener uno o más factores, no significa que se vaya a padecer necesariamente esta enfermedad, pero sí nos será útil conocerlos, para así prevenir su aparición.
~ Por otro lado, la posibilidad de sufrir una factura no solo depende de la masa ósea, sino de otros factores como defectos en la visión, deterioro físico o psíquico, enfermedad crónica, obstáculos en el domicilio, tipo de caídas….
Enfermedad cardiovascular~ En los países desarrollados, las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en los hombres y la segunda en las mujeres. ~ La menopausia por la disminución de estrógenos que produce suele considerarse un factor de riesgo, pero su influencia es mucho menor que la ejercida por el hábito de fumar, el exceso de colesterol en la dieta, la hipertensión arterial o el no hacer ejercicio físico. Estos factores tienen mucha importancia y evitarlos contribuye a que las enfermedades cardiovasculares disminuyan notablemente. La sexualidad en la menopausia
~ En la sexualidad no solo interviene el cuerpo; los pensamientos, las emociones, los sentimientos, la cultura y la sociedad en la que vivimos son elementos que también influyen.
~ En nuestra sociedad aún persiste la idea de que las mujeres, tras la menopausia, no tiene interés sexual. Afortunadamente estos mitos están cambiando. Con la menopausia finaliza la etapa reproductiva, pero la capacidad de seguir aprendiendo y experimentando placer continúan a lo largo de toda la vida.
~ Para la mayoría de las mujeres el interés sexual no cambia con la menopausia. El deseo sexual puede reducirse temporalmente, por diferentes problemas o circunstancias, dificultades en la relación de pareja, enfermedad, situación económica, etc. pero no por los cambios hormonales que se producen.
~ La mayoría de las mujeres tras la menopausia siguen gozando de una sexualidad satisfactoria. También es un buen momento para plantearse las relaciones y mejorarlas. En esta etapa de la vida las relaciones sexuales también tienen muchas ventajas, desaparece el miedo al embarazo, en general se dispone de más tiempo y, además, con los años se gana en experiencia.
~ Unos años antes de la menopausia, la fertilidad disminuye y el riesgo de quedarse embarazada es menor. Esto es debido a que, en esta etapa de vida, la ovulación no siempre ocurre sobre la mitad de cada ciclo menstrual de forma que hay meses que no se ovula y en
otros sí, pero no podemos saber exactamente cuando.
~ Entre los 40 y 44 años el riego de embarazo es moderado, tras los 45 el riego de quedar embarazada es mucho menor. Sin embargo, si quiere evitar el embarazo es importante que utilice un método anticonceptivo eficaz hasta un año después del último periodo. La píldora anticonceptiva
~ La píldora contiene una o más hormonas que suprimen la ovulación y, por tanto, impiden el embarazo. La mayoría combinan un estrógeno con un progestágeno que son hormonas similares a las que produce el ovario en un ciclo menstrual normal.
~ Los riesgos cardiovasculares de la píldora son bien conocidos, aumentando con la edad y especialmente en las mujeres fumadoras.
Por estos motivos, generalmente, a partir de los 40 años no se recomienda la píldora, ya que el riesgo de padecer infarto o trombosis aumenta.
~ Actualmente, las píldoras contienen pequeñas cantidades de hormonas lo que parece implicar un menor riesgo para la salud. Esto permite que mujeres de más de 40 años puedan continuar tomando la píldora si no fuman, si su estado de salud lo permite, y si se someten a vigilancia médica.
El DIU~ Si es bien tolerado puede resultar un método excelente.
~ A partir de los 45 años, aproximadamente, cuando los ciclos son irregulares y la menstruación es muy abundante, el DIU puede contribuir a que la regla sea demasiado hemorrágica o incluso interminable. Cuando se produce este problema será necesario acudir a la consulta médica.
Métodos de Barrera~ El diafragma y el preservativo, son métodos muy adecuados en esta etapa. Si se añade una crema o un óvulo espermicida es un método muy eficaz para evitar el embarazo. Además, no presenta efectos secundarios ni riesgos añadidos.
~ El preservativo, además, es el método recomendado para evitar las enfermedades de transmisión sexual y el sida. Cuando se mantienen relaciones esporádicas se debe utilizar, aún cuando ya se use también otro método. Métodos naturales
~ Se basan en evitar el coito durante los días fértiles del ciclo menstrual. Cuando se acerca la menopausia, los ciclos se vuelven irregulares y la ovulación se adelanta o se atrasa, por lo que estos métodos no son eficaces en esta etapa de la vida.
Métodos quirúrgicos~ La ligadura de trompas en la mujer y la vasectomía en el hombre son métodos muy eficaces. ~ La ligadura consiste en obstruir las trompas de Fallopio para así, evitar que el óvulo llegue al útero.
~ La vasectomía es una intervención más simple que la ligadura. Consiste en ligar o cortar los conductos deferentes, que son los que transportan los espermatozoides del testículo a la uretra.
~ Los hombres y las mujeres que decidan someterse a estos tipos de intervención deben, previamente, informarse y tener en cuenta que, actualmente estas técnicas son irreversibles y, por tanto, definitivas.
Prepararse para la menopausia~ La preparación para la menopausia brinda importantes beneficios para la salud a corto y largo plazo. Actualmente, la mayoría de las mujeres que están embarazadas, buscan información sobre el embarazo y parto, adaptan su dieta, hacen ejercicios de preparación al parto, etc.
~ Este enfoque aplicado a la menopausia, aumentaría la capacidad de las mujeres para afrontar esta etapa de su vida y permitiría vivirla de forma más positiva.
~ Cuando se tiene ideas erróneas y negativas sobre la menopausia, la posibilidad de verse afectada puede ser mayor. En la sociedad sigue siendo un tema tabú y aún, con frecuencia, se hace referencia a ella de forma negativa. Todo esto hace que muchas mujeres teman llegar a esa etapa de su vida.
~ En realidad, para la mayoría de las mujeres la menopausia no tiene que ser negativa, sino que puede ser un período de nuevas oportunidades.
~ Es importante mantener una actitud positiva. Estar bien informada, comentar las dudas, dedicar un poco de tiempo a mantenerse en forma y alimentarse de forma equilibrada, contribuye a que la menopausia se viva de una forma más relajada. También si surge algún problema se podrá resolver antes y mejor. Alimentos sanos y nutritivos
~ Con la edad se aumenta de peso. Este hecho ocurre tanto en los hombres como en las mujeres, pero en las mujeres resulta especialmente visible en la menopausia y posmenopausia. ~ El aumento de peso moderado resulta beneficioso, ya que permite mantener un nivel de estrógenos aceptable y por tanto disminuye los síntomas molestos.
~ No conviene realizar dietas restrictivas o desequilibradas, sino mantener una alimentación variada que aporte los nutrientes que se necesitan y sobre todo, practicar algún ejercicio físico que se adapte a sus condiciones físicas y circunstancias personales.
~ Una dieta equilibrada, también, posee efectos beneficiosos sobre los síntomas de la menopausia y su prevención.
Frutas: Naranjas, peras, ciruelas, albaricoques, limón, etc. Son ricas en vitaminas, minerales y fibra. La fruta fresca es la más nutritiva. No se recomienda comer más de cuatro piezas al día, ya que contiene azúcar.
Verduras y hortalizas: Acelgas, calabacines, berenjenas, zanahorias, tomates, etc. Contienen vitaminas y se deben comer diariamente. Cuanto más verde sea la verdura más vitaminas contiene. Mejor comerlas crudas o cocidas al vapor con poca agua. Además, aportan pocas calorías.
Cereales integrales, incluyendo el pan: Trigo, maíz, arroz, cebada... Aportan vitaminas B, minerales y fibra. También hidratos de carbono complejos más nutritivos que los hidratos de carbono simples, tales como azúcar, harinas refinada o "blanca", azúcar de la fruta, etc.
Legumbres: Garbanzos, lentejas, judías, soja... Son ricas en proteínas y fibra, también, aportan hierro. Se pueden tomas dos o tres veces a la semana. Cuando se cocinan añadiéndoles arroz, patatas o verduras, el aporte y la calidad de las proteínas mejora.
Proteínas: La carne, el pescado, las aves y los huevos son los alimentos ricos en proteínas. Se pueden tomar dos raciones al día. El pescado azul (sardina, atún, caballa...) se puede tomar 3 ó 4 veces a la semana, además, tiene la ventaja de no aumentar el colesterol.
Lácteos: La leche, el queso, el yogurt, son alimentos ricos en calcio. Cuando sea posible mejor desnatados. Es importante que se formen huesos fuertes antes de la menopausia.
~ En la posmenopausia, se recomienda 1.200 ó 1.500 miligramos de calcio al día. Para aportar al organismo esta cantidad, es necesario el consumo de lácteos. También algunos pescados (sardinas, boquerones, atún, gambas), son ricos en calcio. Las sardinas en aceite están especialmente indicadas.
MANTENERSE EN FORMA
~ Algunas personas creen que con la edad deben hacer menos ejercicio físico, pero esto es un error. El ejercicio físico proporciona beneficios a cualquier edad.
Estimula la producción de estrógenos.
Nos mantiene flexibles, ágiles y actúa contra la molestias musculares y dolores.
Ayuda a reducir la grasa corporal.
Fortalece y mantiene la masa ósea y muscular, disminuyendo el riesgo de fracturas.
Contribuye a reducir la tensión arterial y previene las enfermedades cardiovasculares.
Además, nos sentimos con más energía, bienestar y ayuda a mantener una buena salud mental.
~ El tipo de ejercicio dependerá de las circunstancias personales, así determinadas enfermedades pueden limitar algunas actividades físicas.
En general algunos ejercicios que se recomiendan son:
Andar: Se debe caminar unos 30 minutos diarios como mínimo. Este tipo de ejercicio favorece la circulación, protege contra el infarto de miocardio, contribuye a prevenir la osteoporosis, etc.
Natación: Mejora la capacidad cardíaca, respiratoria y muscular. Además, favorece la relajación. Las personas con problemas de espalda, deberán consultar a su médico/a.
Bicicleta: Mejora el estado de las articulaciones y de la musculatura; tiene también efectos positivos, a nivel cardíaco y en el aparato respiratorio. Cuando se practica hay que evitar fatigarse excesivamente.
Baile: Además del efecto sobre las articulaciones y la musculatura, es un ejercicio divertido. Yoga: Relaja la musculatura, contribuye a mejorar la flexibilidad del cuerpo y las personas que lo practican, aprenden técnicas de respiración y relajación.
Controlarse la salud~ Cuando llega la menopausia muchas mujeres dejan de acudir a la consulta ginecológica. En esta etapa, las revisiones periódicas continúan siendo importantes para mantener la salud, especialmente para poder diagnosticar, precozmente, la mayoría de los cánceres ginecológicos.
~ La citología de cuello uterino es una prueba que, habitualmente, se realiza en la consulta ginecológica y permite detectar el cáncer de cuello de útero y vagina. Todas las mujeres deberían hacerse periódicamente esta prueba.
~ También, hacerse una mamografía cada dos años, a partir de los 45 ó 50 años de edad, es una medida fundamental para detectar precozmente el cáncer de mama.
~ El sistema sanitario público dispone de recursos donde puede acudir.
El tratamiento hormonal en la menopausia
~ El tratamiento hormonal en la menopausia consiste en administrar dosis muy reducidas en estrógenos, preferentemente naturales, generalmente en forma de parches sobre la piel o cremas y de una progesterona o un progestágeno (progesterona sintética). Este tipo de tratamiento está recibiendo mucha publicidad en los últimos años.
~ Entre los/as profesionales de salud encontramos opiniones diversas. Hay sectores que las recomiendan a mujeres con alto riesgo de presentar osteoporosis o cardiopatía esquémica. También existen profesionales muy críticos a este tipo de tratamiento hormonal.
~ Hay mujeres que no pueden utilizar este tipo de tratamiento por presentar determinadas enfermedades o predisposición a ellas. Así, la terapia hormonal sustitutoria estaría contraindicada antes las siguientes condiciones:
• Antecedentes de cáncer de mama o endometrio.
• Endometriosis.
• Enfermedad tromboembólica o antecedentes de tromboflebitis.
• Enfermedad hepática activa.
• Insuficiencia renal avanzada.
• Hipertensión arterial.
• Fumadoras.
~ Las mujeres deben estar bien informadas. Conocer los beneficios y riesgos individuales de este tipo de tratamiento es fundamental para poder decidir.
~ La utilización de la terapia hormonal puede ser apropiada en las siguientes circunstancias:
• Mujeres con menopausia precoz: ya sea espontánea o por extirpación quirúrgica de los ovarios.
• Mujeres que tienen osteoporosis o alto riesgo de padecerla. En este caso, el tratamiento debe ser a largo plazo, siempre más de siete años, pero no más de diez. Se debe utilizar un estudio previo individual de los riesgos y beneficios que reportaría el tratamiento en relación a otros tratamientos alternativos. Las mujeres deben participar en la elección, tras ser informadas.
• Mujeres con síntomas específicos (sofocos, sudoración, sequedad vaginal) moderados o graves y que no presenten importantes factores de riesgo de cáncer de mama y/o endometrio. El tratamiento no debe durar más de 5 años.
~ Existe actualmente, una gran controversia en la utilización de la terapia hormonal a largo plazo, como medida preventiva en osteoporosis, fracturas y enfermedad coronaria, basada en un incremento del riesgo de cáncer de mama. Por ello, la terapia hormonal debe quedar limitada a mujeres con un riesgo muy alto de osteoporosis o de enfermedad coronaria y que no presenten contraindicaciones.
~ En estos casos, se considera necesaria la participación de especialistas en cardiología, endocrinología o profesionales expertos/as en enfermedades metabólicas óseas, ya que lo importante en este momento es la osteoporosis y/o la enfermedad coronaria.
~ En cualquier situación, antes de comenzar un tratamiento es necesario realizar un estudio individual.
~ Mientras que no se mejoren los conocimientos sobre los efectos a largo plazo de este tipo de tratamiento, se debe evitar la medicación de la menopausia.
~ Las mujeres que decidan iniciar este tipo de tratamiento deben acudir a consulta médica periódicamente.
El ejercicio físico moderado, una alimentación equilibrada que aporte el calcio que se necesita y estar informadas son, medidas muy adecuadas, que junto a las revisiones médicas periódicas, contribuyen a mantener y asegurar una vida sana para la mayoría de las mujeres.
Fuente: Menopausia - CUADERNO DE SALUD 8 edita Instituto Andaluz de la Mujer C/ Alfonso XII, nº 52 41002 SEVILLA. Autora: Inocencia Nieto Valverde. Imprime: Tipografía Católica, S.C.A. Córdoba.
Ilustración: Cuadro "Mujer con un perro blanco", 1952 de Lucian Freud
¿Qué es la disfunción sexual femenina?
Todas las mujeres son distintas y sus necesidades sexuales y problemas no se pueden encajar fácilmente en un patrón o categoría. El sistema de clasificación que se utiliza en la actualidad no es lo completo que podía ser pero resulta útil al proporcionarnos un marco para la definición de las dificultades sexuales. En términos generales las cuatro áreas en las cuales las mujeres tienen dificultades son: el deseo, la excitación, el orgasmo y el dolor asociado al coito. Las distintas áreas de la disfunción se pueden tratar de forma diferente utilizando una combinación (o todas) las terapias que se mencionan mas adelante.
Disfunciones del deseo
¿Cuáles son las señales de perdida de deseo sexual, ¿es muy común este problema entre las mujeres?
El deseo sexual es una fuerza biológica que nos hace buscar al otro y actuar de forma sexual. Un 30% de mujeres no tienen ningún tipo de deseo sexual. Algunas mujeres pueden sentir la falta de deseo en ciertos momentos de su vida por ejemplo durante el embarazo y el parto, la lactancia y la menopausia, o durante periodos de crisis, cambios bruscos en sus vidas o enfermedad. Para otras esta situación puede volverse crónica y causarles un gran malestar. Las señales son la falta de interés en iniciar o participar en actos sexuales, falta de receptividad a la actividad sexual y la ausencia de pensamientos sexuales o fantasías. No se pierde la necesidad de ser abrazada y sentirse querida sino más bien el interés por el coito se ve reducido o desaparece por completo. Esto puede causar problemas dentro de la relación ya que la pareja se puede sentir rechazada o abandonada.
¿Cuáles son las causas de la perdida de deseo?
El deseo es un impulso que hace que nos comportarnos de una manera cuando nos sentimos sexualmente excitados. El deseo no es algo estático y por tanto va cambiando con el paso del tiempo. Existen muchos motivos por los cuales se puede perder el deseo sexual, puede deberse a un problema físico o psicológico o una combinación de los dos.
Algunas causas físicas que pueden dar como resultado la perdida del apetito sexual son las intervenciones quirúrgicas, desarreglos hormonales y ciertas enfermedades como la diabetes, cardiopatías, esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson y la depresión.
Otros factores que pueden afectar al deseo sexual son cambios en los métodos anticonceptivos, cansancio, estrés, cambios de humor (como la ansiedad), obesidad o una mala imagen del propio cuerpo, la relación con la pareja, episodios sexuales traumáticos en el pasado y el consumo excesivo de bebidas alcohólicas y drogas. La falta de tiempo y oportunidad para la intimidad también pueden provocar una perdida del deseo sexual. También se puede deber a algo tan simple como el aburrimiento y el exceso conocimiento de la rutina sexual o algo en la pareja que produce rechazo (el olor corporal, el no afeitarse o incluso que tenga las uñas sucias).
Toda mujer tiene una serie de circunstancias únicas que le pueden hacer perder el deseo sexual y de la misma forma el tratamiento también debe ser individual y pensado expresamente para cada mujer y sus necesidades. No existe ningún tratamiento que sea valido y efectivo para todas las mujeres, por tanto un buen conocimiento de la naturaleza exacta del problema es fundamental para poder tratar a cada mujer. Si estás en una relación y tienes pareja puede ser una buena idea que la pareja acuda también a las sesiones de terapia. Siempre que sea posible el tratamiento debe incluir a la pareja.
Esto hará que te sientas apoyada y te ayudará a comprender que no lo estás haciendo todo tu sola. Si no tienes pareja podrás igualmente seguir el tratamiento sola.
¿Cómo se puede tratar la perdida de deseo?
En principio se necesita una historia clínica detallada que incluya el aspecto médico sexual y social. Esto puede ser muy embarazoso en un primer momento ya que tendrás que comentar temas íntimos con un extraño pero en cuanto la consulta avance te sentirás mas relajada y empezarás a comprender la importancia de estas preguntas. Dependiendo de la persona que consultes y del tipo de problema puede que se te haga un reconocimiento (con tu consentimiento) y se te extraiga una muestra de sangre para analizar los niveles hormonales. Otras simples pruebas pueden incluir un análisis de orina y medirte la tensión arterial, las cuales pueden revelar diabetes o hipertensión, ambas posiblemente relacionadas con la disfunción sexual.
Los tratamientos para resolver cualquier condición médica subyacente que puede estar contribuyendo e incluso causando la disfunción, deben iniciarse antes de nada. Esto en sí ayudará a aliviar algunos de los síntomas de la perdida del deseo sexual. Los diferentes tratamientos pueden variar según el experto que usted decida consultar pero en términos generales entran en unas pocas categorías diferenciadas aunque con algún solapamiento.
Puede ser uno, todos o una combinación de los siguientes: · Terapia sexual, · Terapia Psicosexual, · Consejos / orientación, · Tratamiento médico, · Tratamientos para corregir hábitos de vida como la obesidad el alcohol y las drogas
¿A que nos referimos cuando hablamos de terapia sexual?
La terapia sexual ayuda a las personas a aprender sobre su cuerpo y sentirse a gusto con él y con las sensaciones que puede hacerles sentir. El enfoque del comportamiento cognitivo puede utilizarse como parte del programa de tratamiento. Este enfoque trata de corregir las asunciones básicas (incorrectas) sobre el sexo que muchas personas tienen. Con un poco de suerte la terapia les ayuda a cambiar esos sentimientos que quieren cambiar y a aceptar aquellos otros que quieren aceptar.
La terapia sexual se lleva a cabo en un ambiente de apoyo en el cual la persona o la pareja puede hablar libremente sobre los asuntos de la relación sexual y emocional con un profesional que tiene una formación y conocimientos específicos y se siente cómodo tratando temas de la sexualidad humana. Los terapeutas del sexo y las relaciones humanas poseen una formación académica, clínica y mucha experiencia en temas sexuales y sus tratamientos. Debes asegurarte siempre que la persona que te va a tratar sea un profesional cualificado y colegiado. (Puedes llamar al colegio de psicólogos de tu ciudad o provincia para asegurarte).
¿En que consiste la terapia sexual?
Para empezar el terapeuta te hará muchas preguntas sobre tus problemas y como te afectan a ti y a tu relación. Puedes empezar con diferentes tipos de programas ya que todos ellos tienen como objetivo diseñar un marco para que puedas aprender más sobre como tu cuerpo responde sexualmente y sobre tus sentimientos. Te darán mucha información sobre porqué comienzan los problemas sexuales y las causas más comunes.
Si tienes pareja quizás podréis iniciar un programa juntos. Este tipo de programa incluye una serie de caricias sensuales que se deben hacer en casa de forma tranquila y siguiendo el ritmo de cada uno. Están diseñados para ayudarle a mejorar la comunicación tanto sexual como no sexual en la pareja. No se te pedirá hacer nada con lo que no te sientas cómoda. La terapia sexual ha demostrado su utilidad en todos los tipos de disfunción sexual femenina.
¿Puedo tomar fármacos para la falta de deseo?
Dado el hecho de que ninguna mujer es igual a otra tal y como anunciábamos al principio, desarrollar un medicamento pastilla que sea efectiva para todas las mujeres con problemas de deseo sexual es una tarea muy difícil. Algunos fármacos están indicados para el tratamiento de la líbido en mujeres post-menopáusicas, pero existen muy pocos medicamentos pensados para el amplio abanico de disfunciones sexuales femeninas. Las empresas farmacéuticas están llevando a cabo investigaciones en este campo y dentro de unos años quizás se encuentren respuestas a estos problemas y podremos ver el inicio de una nueva era en el tratamiento y manejo de este campo que causa tanto malestar a muchas mujeres.
Disfunciones de la Excitación Sexual
¿Que otros tipos de disfunción sexual existen?
Las dificultades relacionadas con la excitación sexual también son muy comunes entre las mujeres y causan gran sufrimiento. Igual que en el caso de falta de deseo pueden existir causas tanto físicas como psicológicas o una combinación de ambas. Durante la excitación sexual se dan una serie de cambios físicos de los cuales no siempre somos concientes. El clítoris (la parte sensible de los genitales exteriores que responde a las caricias) se agranda debida a la entrada de sangre igual que los tejidos que rodean la entrada a la vagina, además los labios se abren un poco para facilitar el coito. La estructura interna de la vagina también se alarga e hincha en la parte superior para acomodar la penetración. Otro cambio que sucede durante este tiempo es el incremento de la humedad (lubricación) de la vagina. Esto también ocurre durante la estimulación sexual. Igual que en el caso de anterior esto facilita la penetración y ayuda a evitar cualquier sensación de incomodidad durante el coito.
La excitación no se siente solo en el cuerpo sino también en la mente. Algunas veces los cambios físicos pueden ocurrir como resultado de la estimulación pero incluso así la mujer es incapaz de reconocer estas sensaciones. Igualmente una mujer puede sentir excitación durante la masturbación propia pero no con su pareja y esto puede afligirla mucho haciéndole pensar que hay alguna carencia en su relación.
¿Qué factores pueden dificultar la excitación?
La excitación sexual en la mujer como la erección en el hombre son principalmente
reacciones vasculares aunque incluyen otras muchas cosas igualmente importantes. Un problema físico puede dificultar o impedir que esto ocurra especialmente si existe algo que interfiera con el flujo de sangre o las terminaciones nerviosas en la zona genital, especialmente en el clítoris y la vagina.
Las causas de esto podrían ser la diabetes, enfermedades coronarias o aterosclerosis (arterias obstruidas). Las lesiones espinales también pueden ser un factor contribuyente ya que pueden interferir con los mensajes que se envían desde los órganos genitales al cerebro. Las lesiones o enfermedades que afecten a estos nervios pueden por tanto desembocar en disfunciones en la excitación sexual. Se requiere una adecuada cantidad de hormonas para hacernos sentir sexualmente excitados.
Sin embargo a pesar de las muchas causas físicas que pueden estar presentes el problema en muchos casos está acompañado de otros como la falta de interés y deseo sexual. Esto puede deberse a un problema simple como la poca o inadecuada estimulación por parte de la pareja. ¿Puede ser un problema la falta de excitación?
Si puede convertirse en un problema. Desde el punto de vista del aspecto físico, el hecho de que la vagina y los tejidos que la rodean no respondan a la estimulación sexual puede llevar a una falta de lubricación adecuada para el coito.
Si el coito se lleva a cabo en estas circunstancias podría resultar molesto e incluso doloroso. Se podrían producir pequeñas excoriaciones en las paredes vaginales debido a la fricción durante el coito. Podría igualmente ser un problema desde el punto de vista del aspecto psicológico. Si no respondes al tacto de tu pareja, puedes acabar pensando que hay algo malo en la relación y esto puede producir ansiedad e incluso enojo al culpar a la pareja de no saber “tocar los botones adecuados”. La falta de comunicación hará que esta situación se vaya deteriorando y por ese motivo es fundamental que le digas a tu pareja lo que te gusta y lo que no te gusta. ¡Si nunca se lo dices no puedes esperar que lo sepa!
La falta de lubricación puede ser un problema más común en las mujeres con menopausia. Durante la menopausia los ovarios producen menos estrógeno (hormona femenina). Los niveles bajos de estrógeno pueden afectar la cantidad de lubricación presente durante la excitación sexual ya que es una respuesta principalmente dependiente del estrógeno.
Los estrógenos son necesarios para los periodos menstruales. Además mantienen el aspecto joven de la piel y los huesos fuertes. Igualmente ayuda a mantener el interés sexual y la pared vaginal saludable entre otras muchas cosas.
Dolor
¿Qué otros factores pueden hacer que el coito sea doloroso?
Hay muchas razones por las cuales el coito puede resultar doloroso. Asimismo existen
diferentes tipos de dolor que pueden darse durante las relaciones sexuales. Los médicos utilizan la expresión dispareunia para referirse a las relaciones dolorosas. Este dolor puede ser profundo o leve dependiendo de la localización del dolor. Las causas de uno y otro pueden ser diferentes.
Se puede sentir una dispareunia profunda durante el coito. Las causas principales pueden incluir enfermedades inflamatorias de la pelvis, cirugía ginecológica o pélvica, radioterapia para tumores ginecológicos, tumores uterinos o vaginales y fibroides, endiometrosis (engrosamiento de la pared de la matriz), infecciones del tracto urinario, quistes de ovario, síndrome del intestino irritable, falta de lubricación o alguna infección de transmisión sexual sin tratar como la clamidia. También puede ser la consecuencia de una cierta postura durante el coito ya que algunas permiten una penetración mayor.
La dispareunia leve es común y tiene muchas causas. Las mujeres no suelen acudir a su medico para tratar este tipo de dolor superficial y esperan que se resuelva solo. A menudo este tipo de dispareunia sirve como motivo para evitar las relaciones sexuales lo cual puede dañar la relación a la larga. Es cuando se llega a este punto que la mujer normalmente decide buscar ayuda para resolver el problema. Los síntomas pueden ser el escozor o ardor y la zona puede estar inflamada e irritada aunque no siempre es el caso.
Algunos dolores vaginales pueden deberse a las fibras nerviosas en sí que no son visibles. Este dolor puede también sentirse en otros momentos además de durante el coito e incluso durante actividades diarias como caminar, hacer footing o montar en bicicleta.
Cualquier problema que afecte a la piel también puede afectar a la zona alrededor de la vagina como eczema, verrugas, psoriasis y liquen esclerosa que hace que la piel se retraiga y se haga más frágil, pudiendo rasgarse mas fácilmente en la zona de la vagina.
Otras causas pueden ser aftas, herpes y úlceras vaginales. Condiciones inflamatorias como la vulvitis, vulvovaginitis, vulvodinia y la vestibulitis pueden igualmente ser muy molestas. Ciertas cremas muy perfumadas, jabones, y polvos de talco también pueden producir irritaciones igual que la intolerancia a los espermicidas y los condones de látex.
Para finalizar debemos mencionar que el dolor o el miedo a sentir dolor durante el coito puede a veces desembocar en vaginismo.
¿Qué es el vaginismo?
Vaginismo es lo que los textos médicos describen como “la contracción involuntaria recurrente o persistente de los músculos perineales que rodean el exterior de la vagina” o “el espasmo de los músculos que rodean la vagina causando la oclusión de su apertura y dificultando o imposibilitando la penetración peneana”. Estas definiciones reflejan el énfasis tradicional del coito pene/vagina y como tal están desfasados en la sociedad actual.
La mujer que sufre vaginismo se siente avergonzada y sufre ansiedad. El vaginismo se puede dar por una variedad de motivos. Generalmente se considera una respuesta condicionada (algo que se ha aprendido) y que puede estar relacionado con la anticipación de dolor en el coito. Las reacciones fóbicas a esta anticipación de dolor podrían llevar a la mujer a evitar toda relación sexual.
El vaginismo se puede clasificar de la siguiente manera: vaginismo primario, cuando la mujer nunca ha experimentado la penetración vaginal y vaginismo secundario, cuando la mujer ha tenido experiencia de penetración sin problemas pero lo ha desarrollado posteriormente. Las causas pueden ser muchas: la creencia que la vagina es demasiado pequeña, sentimientos negativos sobre el sexo y la sexualidad (que es algo pecaminoso), abuso sexual previo, traumas vaginales (como el parto o la episiotomía), condiciones dolorosas de la zona vaginal, un primer coito doloroso, problemas de relación, miedo a quedarse embarazada, creencias religiosas estrictas y un conocimiento escaso de la función sexual.
¿Qué tratamientos existen para el vaginismo?
Existen soluciones efectivas para tratar el vaginismo. La mayoría incluye el tratamiento terapéutico por parte de un psicólogo o sexólogo. La terapia sexual ha demostrado gran
efectividad en los casos de vaginismo. El tratamiento se basa en el principio de educación sexual y el uso de entrenadores vaginales.
Los entrenadores (dilatadores) vaginales están fabricados en plástico y son de cuatro tamaños graduados. Se trata de cilindros huecos con terminaciones redondeadas que permiten llevar a cabo el tratamiento de forma suave y progresiva. Se comienza utilizando el más pequeño y poco a poco se va subiendo el tamaño hasta que se consigue introducir el tamaño más grande fácil y cómodamente. Existe un mecanismo con un asa que se puede girar para facilitar su inserción pero muchas mujeres prefieren no utilizarlo. Algunas mujeres no se sienten cómodas con estos aparatos y prefieren usar sus propios dedos para esta terapia lo cual es perfectamente valido. Algunas mujeres pueden sentir reticencias a la hora de iniciar este tipo de terapia pero merece mucho la pena ya que el índice de éxito es muy elevado.
Las razones psicológicas que dan como resultado el vaginismo deben ser tratadas. El énfasis del tratamiento no debe ser simplemente el espasmo vaginal pero puede incluir técnicas de relajamiento, el uso de imágenes visuales (imaginar una cierta situación), ejercicios de tipo pélvico y programas de comportamiento cognitivo. El enfoque de comportamiento cognitivo tiene como meta reducir la ansiedad y reemplazar las creencias irracionales y desarrolladas a partir de mal entendidos sobre el sexo y la sexualidad con otras que tengan una base anatómica, fisiológica y psicológica. Trata de corregir suposiciones básicas e incorrectas que forman parte de los sentimientos erróneos que muchas personas tienen sobre el sexo.
El paciente asume una responsabilidad y debe participar activamente en su propio tratamiento tomando control de la situación gradualmente en cuanto su nivel de ansiedad vaya disminuyendo. El programa de tratamiento se hará a medida de que cada paciente y sus necesidades. El terapeuta y el médico le explicará cada paso, y se debe llegar al consenso con el médico ya que esto aumentará mucho las posibilidades de éxito del tratamiento. El rol del médico o terapeuta es el de facilitar y guiar a la mujer para que se implique en su propio tratamiento para que eventualmente pueda tomar el control de su propio cuerpo.
Orgasmo
¿Que importancia se debe dar al hecho de no tener orgasmos?
Las mujeres no son como los hombres en lo referente al orgasmo y para ellas no parece ser una necesidad universal para disfrutar del coito, aunque esto varía enormemente de unas mujeres a otras. Los hombres en general consideran que el coito sin orgasmo es como jugar un partido de fútbol con resultado 0-0. Pero las mujeres pueden disfrutar del partido aunque no se produzcan goles.
El orgasmo es una experiencia que admite muchas variedades. Cuando ocurre puede ser muy distinto cada vez incluso en la misma mujer. No conocemos los motivos de la existencia del orgasmo. Puede actuar como un refuerzo de las sensaciones placenteras y por tanto animarnos a repetir las relaciones sexuales con la pareja o incluso para nuestro único disfrute. Ser consciente del propio cuerpo y sus respuestas sexuales es algo fundamental para que se produzca. Sea cual sea la razón de la existencia del orgasmo la verdad es que para muchas mujeres es motivo de gran preocupación. Se ha demostrado que la terapia sexual en estos casos es muy útil.
¿Cuáles son las dificultades más comunes del orgasmo?
La incapacidad continuada para alcanzar el orgasmo después de una estimulación sexual apropiada puede ser algo muy preocupante para una mujer y su pareja, especialmente si el orgasmo es la meta de sus relaciones sexuales. La mujer puede experimentar sentimientos de fracaso e inseguridad y también puede llegar a enojarse con su pareja recriminándole que le ha fallado de alguna forma.
Las dificultades para alcanzar el orgasmo se pueden clasificar de la siguiente forma. Pueden ser primarias (aquellos casos que nunca han tenido un orgasmo) o secundarias (han alcanzado el orgasmo anteriormente pero luego ha surgido la dificultad), esto puede ser debido a una situación temporal. La incapacidad primaria para alcanzar el orgasmo es relativamente común y se da con mas frecuencia en las mujeres jóvenes aunque esto no significa que son las únicas que la padecen. La capacidad para sentir el orgasmo se va incrementando con la edad y una vez que se ha aprendido raramente se olvida. Circunstancias como las derivadas de emociones negativas y enfados no resueltos pueden afectar negativamente la capacidad y facilidad de una mujer para alcanzar el orgasmo. Igual que la excitación sexual el orgasmo (o la conciencia del orgasmo) puede sentirse en el cerebro (cognitivamente) además del cuerpo.
¿Qué factores pueden influir en las dificultades para alcanzar el orgasmo?
Una mala comunicación sexual, la ignorancia y el miedo, la escasa o inapropiada estimulación sexual, las dificultades en la relación, las experiencias sexuales traumáticas en el pasado, los problemas psicológicos, como la depresión u otras enfermedades mentales, y un estado físico debilitado en general pueden contribuir a que una mujer tenga problemas para alcanzar el orgasmo.
Ciertas condiciones médicas que están relacionadas con el riego sanguíneo y las
terminaciones nerviosas del clítoris también pueden estar implicadas en la perdida del orgasmo. Actualmente se está llevando a cabo investigación médica en este campo. La incapacidad de “dejarse llevar” y permitirse sentir el orgasmo podría contribuir. Las causas de esto podrían estar en el entorno social que impide la expresión biológica del orgasmo (una casa / habitación pequeña compartida con otros miembros de la familia).
Fuese cual fuese el motivo de los problemas que llevan a la mujer a tener dificultades para sentir el orgasmo, sean físicas, psicológicas, sociales o relacionados con su entorno, los efectos sobre la mujer pueden ser muy angustiantes tanto para ella como para su pareja. Además puede tener un efecto profundo sobre su capacidad de funcionar en otras áreas de su vida y llevarla a una crisis en la relación de pareja y en su vida familiar. Las dificultades sexuales son reales, no son problemas imaginarios y por tanto requieren soluciones reales que se deben buscar para poder superarlas con éxito.Fuente: Una aproximación a la disfunción sexual femenina autora Edna Astbury-Ward, editorel Profesor Alan Riley. Traducción y adaptación de la versión española por Milly Lemos, publicado digitalmente por La Asociación Española para la Salud Sexual (AESS)
Ilustración: Cuadro "El sueño", 1910 de Henri Rousseau.
Enlace: Documento completo
¿Que es el Condón Femenino?
El condón femenino ayuda a proteger la pareja de un embarazo, y de infecciones del sistema reproductivo, incluyendo el VIH/SIDA. Es el único aparato femenino anticonceptivo que ofrece esta protección. El condón femenino es de plástico delgado en forma de tubo, es flexible se usa adentro de la vagina. Un anillo suave al fondo del tubo cubre el cérvix y lo mantiene dentro de la vagina durante el coito. Otro anillo en la otro punta, se queda fuera de la vagina y cubre un poco la arrea de los labios. El condón femenino forma una barrera entre la pareja, para prevenir el contacto de flujo del cuerpo, como esperma, sangre, o saliva. Esto ayuda asegurar que no pasen enfermedades sexualmente transmitidas y que no ocurra el embarazo. Los condones femeninos son el 79 al 95% efectivos.
El Uso
El condón femenino se puede insertar hasta 8 horas antes del sexo y solo son efectivos si se insertan antes del sexo. Pueden ser un poco raros al principio, pero con practica son más fáciles de usar. Tome su tiempo, practique insertando el condón antes del jugueteo sexual. Puede pararse con un pie en la silla, se puede sentar con sus rodillas separadas, o puede acostarse. Usando lubricante puede ayudar a mantener el condón en su lugar y desminuir el ruido durante el sexo. Usando espermaticida antes o después de insertarlo puede reducir el riesgo de un embarazo.
No se debe de usar un condón femenino junto con un condón masculino al mismo tiempo. Después del jugueteo sexual, bote el condón y NO LO REHÚSE.
Relaciones Sexuales
Para insertar el condón, oprima el anillo en la punta cerrada del tubo. Use una mano para separar los labios extremos, y inserte el condón oprimido adentro de la vagina. El anillo interno se debe empujar pasado el hueso pubico y debe cubrir el cérvix.
Después de insertar el condón, asegúrese que no este torcido. Como una pulgada de la punta del condón quedara fuera del cuerpo. Necesitara mantener en su lugar el condón femenino durante el sexo, pero puede aumentar él estimulo femenino. Después del coito, oprima y tuerza el anillo extremo para mantener el flujo, incluyendo el esperma, adentro del condón. Suavemente saque jalando para fuera y bótelo.
Sexo Oral
Los condones femeninos se pueden usar como presa dental para prevenir infecciones sexualmente trasmitidas durante el sexo oral. Corte la parte cerrada de una punta a la otra punta. De esta manera tendrá una forma rectangular. Después pone el rectángulo sobre las partes genitales o sobre la boca de su pareja. Tenga cuidado, mantenga toda el area de contacto cubierta por el condón durante el sexo oral. Después del sexo oral, bote el condón.
Su Salud
No hay efectos secundarios físicamente asociados con el condón femenino. Sin embargo, existe la posibilidad que el condón se resbale o se rompa durante el sexo. Si esto ocurre la mujer tiene la opción de tomar el Anticonceptivo de Emergencia conocida también como
“La Pastilla del día Siguiente”.
Disponibilidad
En Los Estados Unidos, la marca del condón (Reality) es disponible en cualquier farmacia sin receta. Si no lo encuentra localmente lo puede comprar por el internet.
El programa Nacional para la prevención del VIH/SIDA de los Estados Unidos reconoce la eficacia y importancia del condón femenino, y están trabajando para hacerlo disponible mundialmente.
Ventajas
" Previene la trasmisión de infecciones sexualmente trasmitidas, incluyendo el VIH y SIDA.
" Protege la vulva y vagina.
" No reduce él estimulo de la pareja masculina.
" Es disponible sin receta.
" No tiene efectos secundarios hormonales.
" La gente que es sensible al látex pueden utilizarlo.
" Puede utilizar lubricantes con aceite y los lubricantes a base de agua.
" Pude ser insertado antes de que el juego del sexo comience.
" La inserción puede ser parte del jugueteo sexual.
" No se requiere una erección para mantener el condón en su lugar.
" No afecto su fertilidad en el futuro.
Desventajas
" Sensible durante el sexo.
" Puede ser difícil de usar e insertar.
" No contiene espermaticidas.
" Puede romper o escaparse.
" Es cerca de tres veces más costoso que los condenes masculinos.
Anticonceptivo de Emergencia
Puede prevenir un embarazo tomando la Pastilla de Emergencia después del sexo. Puede usar la marca Plan B y pastillas anticonceptivas regulares como anticonceptivo de emergencia. Se debe tomar durante las primeras 72 horas de haber tenido relaciones para prevenir el embarazo. El cuerpo recibe una dosis de hormona sintética corta pero alta, interrumpiendo el curso
necesario para el embarazo. En el Estado de Washington usted puede conseguirlo directamente de un farmacéutico. Para encontrar un proveedor cercano, llame al numero gratuito 1-800-584-9911, nacional las 24 horas del día se habla Español y Ingles, o visite el
internet www.NOT-2-LATE.com.Su Cérvix
El cérvix es la abertura del útero es por donde nacen los bebes, donde pasa la sangre de su regla, y el esperma.
Varios métodos de anticonceptivos, incluyendo el condón femenino, el diafragma, y el capuchón cervical cubren el cérvix impidiendo que pase el esperma al útero. Otros métodos anticonceptivos usan hormonas para cambiar el moco alrededor del cérvix, haciendo la abertura más resistente a la esperma. Métodos hormonales incluyen el Norplante, Depo Provera, y anticonceptivos orales.
Los cuerpos de las mujeres también producen naturalmente las hormonas, que cambian el aspecto de la cérvix durante un ciclo menstrual. Las mujeres pueden aprender mas sobre el cérvix, haciendo un examen ellas mismas para mirar los cambios cuando ocurran. Para información sobre como hacer un examen usted misma, recoja un folleto de la clínica y pregúntele a su proveedor. Ella o él puede darle instrucciones y un espéculo.
Fuente: Nuestros Cuerpos, Nuestras Vidas escrito por Boston Women’s Health Book Collective. Ilustración: Cuadro "Kizette en el balcon", 1927 de Tamara de Lempicka Enlaces:
Información del Sexo y Anticonceptivo: www.saludhoy.com
Compañia para la Salud Femenina: www.fedeonu.org.ar/fundadoras/fina/preserfemi.htm
Los pedófilos y pederastas actúan de diversas maneras para conseguir niños y niñas, con la finalidad de abusar de ellos, integrarlos en una red de prostitución infantil o para elaborar pornografía. Cómo actúanConocer su forma de actuar es fundamental para mejorar la seguridad de los menores. Tanto los padres y educadores como los niños deben conocerlas:
1º. En las salas de juegos recreativos. Algunos pederastas frecuentan estas salas para, después de escoger a un niño o niña como futura víctima, ofrecerse a pagarle algunas partidas o retarlo a jugar contra él. Los abusos no se producen en el primer encuentro, ya que los pederastas normalmente intentan ganarse primero la confianza del niño.
Otros prefieren invitar a sus víctimas a comer una hamburguesa o se ofrecen a llevarlos al cine.
2º. Las zonas marginales. Algunos pederastas prefieren frecuentar zonas deprimidas y marginales para buscar niños o adolescentes desatendidos o con muchas carencias. Les ofrecen entonces algún tipo de trabajo y les aseguran dinero fácil.
3º. Salidas de colegios y parques. Otro tipo de pederastas que suelen actuar en redes optan por el secuestro. Este puede realizarse a la salida de un colegio, haciéndose pasar por un conocido de la familia que viene a recoger al menor porque la madre no va a llegar a tiempo; o en el entorno de los parques infantiles o incluso desde un coche: pidiendo a su posible víctima que se acerque al vehículo para indicarles, plano en mano, donde está una calle.
4º. Discotecas. Algunas redes de tráfico y trata de niños y adolescentes captan a estos utilizando a otros que actúan de ganchos.
Normalmente se trata de un "galán o bella chica" que intenta seducir al adolescente escogido como víctima, para después llevarlo engañado hacia un auto o piso donde espera el proxeneta. También pueden utilizar a otro menor, niño o niña, amenazándolo de muerte o violación.
5º. A través de Internet. Se trata del último sistema que están utilizando muchos pederastas y que dificulta el trabajo de la policía a nivel mundial. Estos pederastas se introducen en los canales de conversación escrita de Internet, o "chats", haciéndose pasar por niños o niñas en
busca de nuevos amigos. Intentan así conocer la situación de algunos menores, sus gustos y aficiones, hasta que llega el momento de concertar una cita en un cine, a la salida de su centro de estudios, en un centro comercial o en un local de venta de comida rápida, con el supuesto objeto de “conocerse mejor”.
6º. A través de las revistas para niños y adolescentes en las que se publican secciones en las que los presuntos “menores” se ofrecen para inter-cambiar correspondencia incluyendo datos personales (dirección...) e incluso una foto.
7º. Utilizando a animales exóticos para atraer a los niños en ferias y demás lugares. Los suben a los mismos y les sacan fotografías para después ofrecérselas a sus padres. Muchos padres dan sus datos para que les envíen la foto o se la acerquen a casa. El pedófilo puede tener así un banco de datos de niños/as con sus direcciones, teléfonos y fotografías.
8º. En el interior de las grandes centros comerciales. Algunas redes de pederastas actúan preferentemente en grandes centros comerciales, donde la concentración de gente es alta y los padres, en la mayoría de veces, están más pendientes de encontrar los productos que necesitan que atender a sus hijos. La forma de operar consiste en coger de la mano a un niño/a pequeño que se haya extraviado (o que se encuentre fuera de la vista de sus padres) y alejarlo del lugar. Por lo general, no lo sacan inmediatamente del lugar, sino que se lo llevan a los servicios higiénicos. Allí lo cambian rápidamente de vestimenta y afeitan su cabello, poniéndole luego una peluca o gorra, lo sedan si es necesario y salen por la puerta con total naturalidad y tranquilidad.
9º. En casa. Al menos uno de cada tres abusos sexuales a menores de edad se cometen en el entorno familiar más cercano, por parte del padre, un tío o un abuelo. En dos de cada tres casos, el agresor es un pariente, amigo o persona muy cercana al entorno de la víctima.
Cómo Son
No existe un perfil exacto del pederasta o del pedófilo, no se le distingue a simple vista, pero reproducen algunas características que sí resultan significativas. Por ejemplo, su acercamiento a los niños suele ser físico. Tras un primer contacto cuidadoso, para no asustar ni levantar sospechas, comienzan a coger al menor, abrazarlo y “mimarlo”. Les invitan e incluso les colman de atenciones y regalos para generar en ellos un sentimiento de deuda. A los niños se les enseña que deben ser agradecidos y corresponder a los adultos (por educación) y los pedófilos se sirven de esta circunstancia. Buscan estar a solas de alguna manera con el niños o la niña para ir a más. Los violadores de niños siempre quieren más. Muchos de ellos tienen un nivel bajo de autoestima y se sienten mucho más seguros con los menores. Otros, en un porcentaje elevado, han sufrido abusos de pequeños. Un tercer grupo lo que busca es humillarlos y doblegarlos, posiblemente por haber sufrido antes desprecio de otros niños o niñas durante la infancia.
Pero aunque no existe un perfil exacto del pedófilo ni del pederasta, sí podemos establecer un retrato robot a partir del estudio de los que ya han sido detenidos. Es el siguiente:
• En más el 90% de los casos se trata de varones.
• En el 70% de las veces, los pedófilos y pederastras suelen tener entre 30 y 45 años. Aunque hoy el 20% de las agresiones sexuales son cometidas por menores de edad.
• Suele tratarse de profesionales calificados.
• Con frecuencia buscan trabajos o actividades que les permitan estar cerca de los niños.
• Su nivel social es medio o medio-alto.
• En el 80% de los casos no tienen antecedentes penales.
• En el 98% de los casos actúan solos.
• En más del 50% de los casos abusan del alcohol o de alguna droga.
• Presentan falta de empatía y baja autoestima.
• No suelen ser conflictivos en la cárcel y muestran buen comportamiento (en la cárcel no hay niños).
• En la mayoría de las ocasiones no padecen trastornos psiquiátricos, sólo en ocasiones trastornos de la personalidad y algunas veces trastornos psicopáticos.
• No reconocen los hechos ni asumen su responsabilidad. Minimizan sus agresiones.
• Normalmente son casados, tienen una familia a su cargo y con frecuencia hijos pequeños.
• En más del 40% de los casos se trata del padre, el tío o el abuelo de la víctima. El porcentaje aumenta al 70% si se tiene en cuenta a parientes lejanos, vecinos o amigos cercanos al entorno familiar del niño o niña agredido.
• En el 58% de los casos se niegan a recibir tratamiento o ayuda.
• Su nivel de reincidencia es altísimo, aun después de ser descubiertos y condenados.
• El 100% necesita tratamiento, aunque resulta poco efectivo con los pedófilos preferenciales. (Fuente: PEDÓFILOS Y PEDERASTAS: CÓMO ACTÚAN Y CÓMO SON autor Dimitri N. Senmache Artola, Consultor especialista en temas de lucha contra la Pornografía Infantil y la Trata de Personas, publicado digitalmente por la Red Peruana contra la Pornografía Infantil, red@democracia.org.pe)
Ilustración: Detalle del Cuadro "El sueño produce monstruos" de Francisco Jose de Goya
Enlace: Red Peruana contra la Pornografía Infantil
El proceso que ha pasado el Perú para poder explicar las creencias, actitudes y comportamientos frente a lo que es sexualidad y roles sexuales está registrado en los libros, incluso desde el Incanato.
Según reporta Guaman Poma de Ayala, se da una diferencia en la concepción de la mujer a través de la histora. Antes de la conquista se le considera más pura, dentro de un orden asociado al existente en el Incanato. Por otro lado, la mujer andina después de la conquista, es considerada parte de la corrupción y el desorden característicos de la colonización española. Esto se refiere al contacto y establecimiento de relaciones de pareja, generalmente forzadas, que se dieron dentro de la conquista, considerando por ello a las mujeres como “grandes putas”; sin embargo, afirma que los hombres andinos sí mantienen la pureza y el orden, ya que se identifican con “el pensamiento católico y machista de la época que identifica a las mujeres como seres débiles susceptibles a la degeneración moral”.
Guaman Poma, en su postura antimestiza, sostiene que “las mujeres no son víctimas pasivas de esta situación sino virtuales cómplices, son peores que negras y ya no tienen honra”.
Cabe señalar que, durante el Incanato, las mujeres estaban sujetas a ser entregadas como parte de alianzas con grupos étnicos. “La apropiación de mujeres era una fuente de autoridad y prestigio”39, lo cual se mantuvo en los inicios de la conquista. Los españoles recibieron mujeres de la nobleza como parte del deseo de establecer alianzas y mantener una serie de intereses económicos y sociales.
La disposición de las mujeres establece una diferencia entre los derechos de hombres y mujeres: “los hombres tenían derechos sobre las mujeres y éstas no necesariamente sobre los hombres ni sobre ellas mismas”, y esto tuvo continuidad en la conquista.
Mannarelli plantea que los españoles, “provenientes de una tradición patriarcal, optaron por amancebarse con las indias, a las que consideraban doblemente inferiores, por su género y por ser miembros de grupos étnicos sometidos”.
Es así que el establecimiento de las diferencias y la consideración de las mujeres como seres inferiores se va marcando dentro de un nuevo patrón que rige las relaciones entre hombres y mujeres, haciendo énfasis en la necesidad de un hombre dominante y con derecho a decidir sobre la vida de las mujeres.
Los españoles conquistadores tenían la visión de su país de origen: ante la ley, hijos e hijas tenían igual derecho en la herencia del patrimonio familiar; sin embargo, “las mujeres eran consideradas moral y mentalmente inferiores a los hombres, estipulándose que sobre ellas se ejerciera la tutela masculina”. Esto se reflejaba en las decisiones de establecimiento de relaciones de pareja, de matrimonio, dotes, herencias, y con diferencias adicionales de acuerdo con las condiciones sociales y étnicas.
Estas diferencias se daban dentro de leyes establecidas. El imaginario social y la presencia de la Iglesia, que implicaba la aplicación de leyes, sanciones y castigos, con mayor fuerza en las mujeres. El adulterio era castigado más drásticamente en el caso de las mujeres, mientras que se daba mayor indulgencia, y por lo tanto castigos menores, a los hombres: las sanciones sociales también establecían las diferencias y las presiones para que se mantuviera esta discriminación entre hombres y mujeres y se fomentaran las acciones violentas consideradas parte de las relaciones de matrimonio, siendo la sanción para el hombre agresor mínima o subestimada la falta.
Asimismo, en las primeras generaciones de la conquista, las mujeres españolas tuvieron un rol importante de introducción y difusión de una nueva cultura, creación de instituciones, difusión de cultivos de plantas provenientes de su país de origen, etc., aunque el grado de importancia que tiene en la construcción de una nueva cultura no está enfatizado.
La situación de la mujer durante el colonialismo y el virreinato peruano siempre estuvo sujeta a la dependencia de un hombre, tanto social como económicamente, sea cual fuere su situación de estado civil: casada, viuda, divorciada, concubina, soltera.
Las actividades laborales también estaban teñidas de las discriminaciones mencionadas, sociales y étnicas: las mujeres blancas pobres podían alquilar cuartos en su casa o coser, lo que no mermaba su honor. En cambio, las mujeres de estratos bajos, de las “castas”, las indias y esclavas, de quienes no se podía esperar “honor y recato”, podían trabajar en actividades serviles, vender productos agrícolas, comidas, chicha. Esto último lo realizaban en “chicherías”, lugares frecuentados por hombres, lo cual según se reporta las ponía en situaciones de riesgo por el mismo ambiente que se generaba.
Debido a su convivencia en las casas, las esclavas establecían relaciones afectivas, de pareja, con los amos, lo que iba de la mano de la expectativa de la obtención de su libertad. Sin embargo, era frecuente que esto no se cumpliera; el tener relaciones sexuales era un bien valorado, pero los amos aducían inocencia poniendo en duda la honestidad sexual de las mujeres, lo que implicaba que no eran necesariamente quienes iniciaron la relación o que no habían sido la primera pareja sexual, lo cual los exoneraba de cualquier obligación.
Si bien el matrimonio era una institución reconocida como importante, según reporta Mannarelli, “en el Perú colonial urbano, la sexualidad transcurrió ampliamente fuera de
la institución matrimonial, con fuerte presencia de relaciones prematrimoniales y amancebamientos”, y si bien el amancebamiento era sancionado, las diferencias de género eran muy marcadas: las mujeres tenían mayores sanciones sociales e incluso económicas, mientras que los varones tenían mayores consideraciones. En principio, los hombres podían defenderse, pero las mujeres mayormente se quedaban en silencio, porque eran mal vistas las intervenciones públicas de las mujeres.
Por otro lado, si bien ambos podían pagar una multa, el adulterio era tratado de diferente manera para hombres y mujeres; para los hombres era más aceptado socialmente, mientras que para la mujer implicaba incluso poner en duda la paternidad de sus hijos, hasta penas como hacerla caminar semidesnuda por las calles.
El hombre podía solicitar la muerte de la esposa adúltera, y si él la mataba por haber sido engañado, recibía como pena ser desterrado un par de años de la ciudad o un tiempo corto en la cárcel.
La mayor sanción auto-impuesta a las mujeres era aceptar en silencio ciertas condiciones, porque poner en evidencia cualquier problema conyugal la exponía socialmente.
En general, las relaciones sexuales al margen del matrimonio eran sancionadas como falta grave, y para la Iglesia era un pecado, pero al mismo tiempo la sociedad “se mostró bastante tolerante a las relaciones extra conyugales y a las situaciones que de éstas se derivaban”.
“En verdad, el mundo colonial desde sus inicios estuvo cuajado de relaciones de dependencia. (...) La verticalidad en las relaciones sociales afectó particularmente las relaciones entre hombres y mujeres”, y esto, sumado al gran número de nacimiento de hijos ilegítimos como resultado de estas relaciones, marcó una serie de diferencias, basadas en el dominio de los varones y la subordinación de las mujeres, consideradas inferiores al igual que los niños y esclavos.
La situación de los hijos ilegítimos, a través del tiempo, ha ido enfrentando situaciones difíciles; si bien la sanción social ha cambiado, ya no son tan estigmatizados, siguen vigentes problemas de reconocimiento legal y el hecho de que pueda contar con el apoyo paterno en su manutención y necesidades.
Ya en el siglo XVIII, de acuerdo con un estudio sobre la difusión de noticias periodísticas de ese entonces, se encuentra la presencia marcada de estereotipos sobre la mujer, establecidos de acuerdo con las diferencias étnicas.
Mas aun, si el contexto que se daba era el de argumentar la superioridad masculina y el prevenir el peligro de los placeres sexuales, y “la mujer y la tentación del sexo eran una amenaza para el hombre, porque eran contrarios al ejercicio de su razón y a la salvación de su alma”, el tipo de abordaje de los periódicos de ese entonces colaboró en la difusión de los prejuicios contra la mujer, muchos vigentes hasta la actualidad.
Se resaltaba la belleza de la mujer criolla limeña, lo cual inducía a resaltar su habilidad seductora, su “centro de vida... sería la búsqueda de marido, para lo cual despliega todas
sus habilidades para seducir al hombre, pero sin perder el honor”.
Se referían a las negras y mulatas, quienes generalmente eran amas de leche y se dedicaban a cuidar a niños pequeños, como transmisoras de enfermedades y “semillas de vil corrupción de su vil raza”, se les presentaba como objeto de deseo sexual, acompañado de comentarios que cuestionaban su moralidad.
En cuanto a las mujeres indígenas, se aludía a ellas como “sumisa al varón”, afirmado que son “esclavas del varón”.
Si bien se mencionaba poco a la mujer selvática, las descripciones que hacían de ellas aludían a su vestimenta: decían que ocultaba “las partes menos honestas”.
En general, las referencias siempre iban teñidas de un cuestionamiento a su sexualidad y a su honor.
Sobre los niños, se puede encontrar una fuerte tendencia a no ocuparse de ellos. Cuando se referían a las niñas se enfatizaba la necesidad de educarlas dentro del recato, laboriosidad y prudencia, y con recomendaciones para que no fueran seducidas.
Las referencias a la mujer joven son siempre cuestionamientos por incitar a los hombres, y se les presiona para que lleguen al matrimonio, ya a partir de los 15 años, con actitudes críticas o burlonas hacia la mujer soltera. Se imponía el criterio de que ya a determinada edad debía estar casada; era adjudicarle valor por estar casada, por ella sola no lo tenía.
La alusiones a la mujer casada son en función de su servicio a la procreación y dentro del matrimonio, estado que era la continuación de la protección del padre, y también de dependencia del padre y del esposo. Además se expresaba que “el marido disponía y la mujer obedecía”. Su rol primordial era el de madre y educadora de los hijos.
Por otro lado, las alusiones a la mujer religiosa eran tan frecuentes como las alusiones a “las mujeres de mala vida”, presentadas como “fuente de pecado, instrumento de la lujuria y de los placeres de la carne”.
Se encontraban involucradas en la prostitución mujeres negras, indias, mestizas, mulatas y españolas, pero el matiz al referirse a ellas variaba de acuerdo con las diferencias étnicas, con una mayor condescendencia para las españolas.
En general, las referencias siempre aludían a su pudor y su necesidad de depender de los hombres.
Todo lo anteriormente mencionado es la trayectoria que se ha dado como antecedente de lo que actualmente se encuentra que norma las relaciones de hombres y mujeres, para poder entender cómo se ha mantenido una actitud de subestimar a las mujeres y a los niños en función de creerles seres inferiores, donde el campo de la sexualidad siempre ha implicado mayor cuestionamiento, abuso de manera discriminadora, por un lado, y por otro ha originado una postura hacia las acciones y actitudes de los hombres de mayor permisividad y tolerancia social, que prevalece hasta nuestros días.
Al revisar el surgimiento del término “sexualidad” como tal, encontramos que aparece por primera vez en el siglo XIX (Foucoult, en Giddens) dentro del campo de la biología y zoología; es recién al final del siglo que asume un significado más conocido, descrito en el Oxford English Dictionary como “la cualidad de ser sexuado o tener sexo”.
Sin embargo, desde sus inicios estableció una diferencia entre hombres y mujeres, ya que se usó para referirse a enfermedades que padecían las mujeres y no los hombres: problemas de “sexualidad femenina”, entendiéndose sólo el aspecto fisiológico
El término, en general fue definido alrededor de los límites de “normalidad”; lo que no correspondía era parte de la psicopatología.
Es por ello que al iniciarse el siglo XX, la sexualidad estaba cargada de lo impulsivo y represivo, evidenciado en la obra de Sigmund Freud.
En el Perú, en el siglo XIX y principios del siglo XX, la sexualidad era entendida, dentro del ámbito médico, como la “actuación de los órganos sexuales”. Sin embargo, de acuerdo con las normas sociales, la moral tenía que establecer los límites; “la consumación de la ley fisiológica de la Naturaleza debería estar restringida por la moral”.
Esta concepción trajo consigo un nuevo criterio de actitud de los hombres y de las mujeres, en donde la moral y lo fisiológico debían confluir. El matrimonio era percibido por los médicos como un fin que también satisfacía expectativas individuales.
En los años 80 es donde se da una gran producción de literatura sobre el tema de sexualidad, donde ya es vista como “una dimensión (fluida) de la cultura que se adquiere a través de la socialización”.
Pero también se da otro cambio, justamente en los años 80, a raíz del problema del VIH/SIDA: se da el replanteamiento del término y se convierte en un tema que necesariamente se tiene que trabajar. Hasta ese entonces las teorías sobre el comportamiento sexual estaban centradas en la persona, queriendo identificar las razones que llevan a las personas a tener conductas de riesgo, pero se da un giro al entender que “es imposible comprender de manera global por qué los individuos tienden a adoptar un comportamiento sexual específico... si no se toman en cuenta los factores provenientes del contexto socioeconómico y cultural que influyen en la capacidad de decisión, como los comportamientos personales”.(Fuente: ¿Mercancía sexual?: Cómo Hemos Creado la Demanda para la Explotación Sexual Comercial de Niños, Niñas y Adolescentes en el Perú una Investigación de IDEIF – Instituto de Estudios para la Infancia y la Familia (Iquitos), CODENI (Cusco), REDES (Huancayo), Movimiento El Pozo (Lima) con la colaboración de ECPAT International, Noviembre 2005)